LAGUNA DE GREDOS

sábado, 24 de noviembre de 2012


EL PORQUERO
En la época de los años 1.945-50 e incluso hasta los ochenta, en toda la zona de Castilla León, al menos en las zonas rurales la alimentación de su población fundamentalmente dependía  de los productos “caseros” tales como la leche, los huevos,  las patatas y el cerdo, que cada uno producía en su propia casa. Pero de todos ellos el que más destacaba era el cerdo con el cual se hacían unas “matanzas” que significaba una fiesta para todos y asegurarse el alimento casi para todo el año.  En Salobral como en el resto de los pueblos Castellanos en cada casa, cada vecino tenía dos o tres cerdos e incluso alguno tenían más, ya que las familias por entonces eran bastantes numerosas,  y como digo la matanza era fundamental para la alimentación de todos los miembros de las familias. Es ahí cuando aparece la figura del “Porquero” que en realidad era el guarda de los cerdos y que por las mañanas cada vecino salía con sus cerdos a un sitio determinado donde allí les espera el “Porquero” que se encargaba de guardar los cerdos durante todo el día en el campo. Ya por la tarde regresaban  “gruñendo” y armando un revuelo en las calles del pueblo con sus gruñidos y cada uno iba corriendo directamente hasta su pocilga donde les esperaba la comida que les tenían  preparada.    Este pastoreo por el campo lo hacían hasta el mes de septiembre para después quedarse en la “Pocilga” donde se alimentaban a base de cereales especialmente de cebada hasta coger el peso adecuado para su sacrificio, que sería desde el mes de noviembre hasta en mes diciembre e incluso hasta enero. Desde aquí quiero rendir un homenaje a la figura del “Porquero” y a la del “cerdo” sin los cuales  hubiera sido muy difícil la alimentación de la población rural de la época.-

martes, 31 de julio de 2012

LOS SEGADORES


Con la llegada del mes de julio se acentuaban los trabajos del verano, y así se empezaba segar la cebada, después el centeno y a continuación el trigo. Para hacer estos trabajos llegaban los segadores que procedían generalmente de la provincia de Toledo y casi siempre hacían su trabajo en la misma casa, es decir que si este año lo hacían en casa de “tío” fulano o “tío” mengano, al año siguiente repetirían en la misma casa. Así por ejemplo yo recuerdo una cuadrilla que venía de Navalcan (Toledo), y que lo venía haciendo desde tiempos de mis abuelos y después lo hacían en casa de mis padres. También había otros segadores que eran de un pueblo cerquita de Salobral, (Solosancho) pero estos siempre contrataban la siega  a destajo, es decir que llegaban a un acuerdo con el dueño de  los cereales y ponían un precio por la totalidad de la siega y así no dependían de nadie y de esta manera,  cuanto  antes terminarán la siega, ante cobraban lo acordado y estarían libres para concertar otro trabajo. Pero los destajos siempre eran muy duros, las cuadrillas de los destajeros, se quedaban a dormir en el corte, es decir dormían en los rastrojos y la jornada empezaba antes de que fuera de día y siempre terminaba de noche. En Salobral había dos casas de labor  “grandes”, estas eran de los que por aquella época se les llamaba “señoritos” Dª Herminia Salvadios y D. Miguel Castillo, en los dos casos eran los grandes terratenientes de pueblo y siempre contrataban la siega a los destajeros de Solosancho. En estas dos casas había un gran número de criados, que dirigidos por un “mayoral,” eran los encargados de realizar las labores de la labranza, tales como hacer  los barbechos y la siembra así como acarrear la mies a la era donde se procedía a trillar y limpiar el grano para después llevarlo al granero. También contrataban a los agosteros y trilliques, que hacían su servicio los días que duraba el verano.-

viernes, 13 de julio de 2012

TIEMPOS DUROS EN SALOBRAL


Con el mes de mayo llega el principio de las faenas más duras del campo, así  por ejemplo, se  comienza a escardar los cereales tales como la cebada y el trigo, esta escarda se solía hacer por las tardes después de haber soltado las vacas  al los prados para que pastaran, ya que desde por la mañana habían estado enganchadas al arado para hacer los barbechos y mientras las vacas pastaban, el labrador acompañado de sus hijos se dedicaban a escardar, (para descansar) después de haber estado todo el día arando. Esto era muy duro, pero aun seria más duro, ya a finales de mayo o primeros de junio, cuando se comenzaba a segar la hierba, que es uno de los trabajos más duros, ya que esta siega se hacía con la “guadaña”  una herramienta muy complicada para tenerla  a punto y muy difícil de conseguir que corte bien. La hierba segada debía de estar en el prado al menos dos o tres días para que se secara y así se convertía en heno, este heno se cargaba en los “carros” y se almacenaba en los pajares donde había que,   meterlo por una pequeña ventana (vocin). Esta faena a veces terminaba a las once de la noche, para el día siguiente volver a empezar, a las seis de la mañana todo el mundo “arriba” unos con las vacas a los prados, otros a escardar y cuándo llagaba las diez de la mañana, vuelta a enganchar las vacas al arado y a pleno sol a preparar los barbechos así hasta la cinco de la tarde. El mes de mayo era tremendo, pero no sería menos el mes de junio, en el que se empezaba a segar las algarrobas por la mañanita temprano, para después seguir a eso de las diez de la mañana haciendo barbechos con el arado y la pareja de vacas y por la tarde seguir encerrando el heno en los pajares. Estas “faenas” tan duras, para los jóvenes de hoy pare que son mentira, pero son tan ciertas como la vida misma.

jueves, 21 de junio de 2012

TIEMPOS DE ESCASEZ


Siguiendo con las  historias de Salobral y recordando momentos de aquella época tan difícil y tan dura para sus habitantes, llegamos a  el deseado mes de abril ya que por entonces los prados que se habían regado bien con el agua del rio Riofortes  y se empezaba a apuntar los pastos tan deseados por los ganaderos, a los cuales ya no les quedaban existencias de piensos en los graneros para asistir las necesidades de su ganado y se contaban los días que faltaban para la tan deseada fecha que seria a finales del mes de abril. Aunque no siempre en esa fecha se apreciaba que esa deseada hierva fuera tan abundante como para abastecer las necesidades del ganado, pero  no había otro remedio que sacar las vacas a los prados ya que en casa no quedaba ni un kilo de pienso y siempre sería mejor aprovechar la escasa hierva que quedarse en los establos donde no quedaba ni paja ni heno y mucho menos cereales. Los pastos  se aprovechaban en comunidad y cada ganadero aportaba el número de cabezas que le correspondía según la extensión de su propiedad y así se formaba un gran número de vacas las cuales eran guardadas por un vaquero que contrataban los ganaderos para este menester. El ganado se encerraba por la noche en una corraliza común y por la mañana a primera hora el vaquero se encargaba de sacar el ganado a pastar aproximadamente a la seis de la mañana hasta las diez de la mañana que volvería a encerrar en dicha corraliza. A las diez de la mañana cuando las vacas venían de pastar era el momento de “engancharlas” al yugo y el arado  para preparar los barbechos, faena muy importante para los agricultores que preparaban las tierras para la sementera próxima allá por el mes de Septiembre y Octubre. Esta faena de labor duraría hasta las cuatro de la tarde cuando las vacas se volvían a soltar para pastar con el resto de sus compañeras. Gracias a la rusticidad de estos animales bovinos se produjo el milagro de reducir el hambre y la miseria de aquella época, los años  de la mitad del siglo pasado.-

viernes, 18 de mayo de 2012

OTROS TIEMPOS

Como en Salobral (igual que en el resto de los pueblos del Valle Ambles) se seguía viviendo de la ganadería y de la agricultura había que producir cereales y fundamentalmente pastos para alimentar a la ganadería de manera especial al ganado vacuno con el cual se laboraban las tierras y además, de estas vacas se criaban unas terneras las cuales dieron fama a la famosa ternera de Ávila conocida por toda España. Bien pues en los primeros meses del invierno pasadas las fiestas de Navidad y Reyes, ya en el mes de Febrero se limpiaban los prados  y acequias para regar  con el agua del rio de Riofortes en  cual hacíamos una presa para desviar el agua por los prados que hay en la rivera del rio Adaja en su margen a derecha e izquierda por todo el Valle Ambles. Estos trabajos los hacían los “mozos” los cuales de manera proporcional a la propiedad de cada unos aportaban  uno o dos y hasta tres elementos para realizar estos trabajos que siempre resultaban agradables y entretenidos y sobre todo muy importantes ya que de su realización dependía el que en la primavera se criaran buenos pastos tan imprescindibles para  alimentar a tanto ganado. Como el invierno siempre ha sido muy largo y los almacenes de cereales más bien cortos, se calculaba que para San Marcos (24 de abril) ya debería de haber hierba en los prados para alimentar al ganado y para esa fecha se sacaban las vacas a pastar con el descanso que esto suponía para los ganaderos al no tener que alimentar al  ganado con piensos  que generalmente ya no les quedaban existencias. Eran tiempos  duros y de escasez pero gracias a estos animales bovinos, los cuales nos servían para labrar la tierra y  daban un ternero al año así como leche para alimentar a toda la familia. Habia un tipo de vaca que llamábamos (mixta) que era un cruce de una vaca rustica y un toro suizo la cual nos serbia para trabajar y para criar hasta dos terneros y atender a todas las necesidades de una familia aun que esta fuera muy numerosa, ya que son muy buenas productoras de leche.   HERAN OTROS TIEMPOS

martes, 20 de marzo de 2012

SAN ANTON.

Después de pasar la “función” de Salobral en la que se venera a San Martin, llegan los verdaderos fríos del invierno y las fiestas de Navidad que siempre se pasaban con una buena nevada igual que la Noche Vieja y la fiesta de los Reyes Magos. Por la comarca del Valle Ambles se extendía un refrán que decía: Por el veinte de enero, San Sebastián el primero, y en seguida algún mozo de Salobral decía: Alto varón, que primero es San Antón, que se celebra el día diecisiete de enero. Y es que el patrón de los animales es también el patrón de Salobral aunque en menor medida que San Martin que es el patrón principal. Antiguamente se celebraba San Antón de una manera muy singular que en nada se parece a como se celebra en el día de hoy, y es que los tiempos han cambia (y de qué manera) en aquella época se hacia la procesión con el Santo por todas las calles del pueblo, como se sigue haciendo en la actualidad y se tenía dos días de música y baile para los mozos como ahora, pero tenía otro significado especialmente para los más pequeños y no tan pequeños y era que el día de San Antón los chavales de doce o catorce años madrugaban antes de que fuera de día por la Mañana y hacían una gran hoguera en la plaza del pueblo, se colocaban unos cencerros cruzados a guisa de bandolera se tomaban una copa de aguardiente en el bar del pueblo, y se paseaban por las calles del pueblo haciendo sonar los cencerros vigilaban la salida de los animales, fundamentalmente las caballerías a las que daban una cencerrada causando la espantada de los animales y la indignación de los dueños que en el caso de alguno la indignación llegaba al límite, pero sin mayores consecuencias. Hoy a ningún chico de esa edad le daría por ponerse unos cencerros y levantarse a las siete de la mañana para dar cencerradas. Cosas de los tiempos.

sábado, 3 de marzo de 2012

EL INVIERNO EN SALOBRAL


La vida en Salobral allá por la mitad del siglo pasado giraba para sus habitantes en torno a la agricultura y la ganadería. En el campo y con el ganado trabajaba la inmensa mayoría, y en este sentido el invierno que  siempre ha sido muy duro, en aquella época era mucho más, ya que no disponían ni de luz eléctrica, y el frio había que combatirle a base de una gran lumbre que se hacía en la cocina. Las noches eran muy largas y para amenizarlas a la luz de un candil se leían novelas en torno a esa  gran lumbre que rodeaban en semicírculo todos los miembros de la familia que por entonces era muy numerosa. El trabajo en el campo en esa época del año era casi nulo ya que las grandes heladas impedían labrar la tierra y los hombres de Salobral, igual que otros de los pueblos limítrofes se las ingeniaban para hacer algo que pudiera ayudarles a ganar algún dinerito y todo el invierno se dedicaban a ser tratantes de ganado, es decir que, compraban ganado en los mercados que había la provincia que eran los siguientes: el lunes en El Barco, el martes en Piedrahita, y el miércoles en Villatoro y después los vendían en Ávila donde se celebraba el mercado el viernes de cada semana. Por lo general el ganado que se compraba en estos mercados, eran novillos y vacas que después se utilizaban para labrar la tierra, pero que había que educarles para  que cumplieran con ese cometido y después se vendían a muy buen precio ya educados en el mercado de Ávila, donde acudían muchos agricultores para comprar esos animales ya preparados para desarrollar esas tareas agrícolas. El ganado por entonces no se transportaba como ahora, ya que en aquella época  casi no existían los camiones y se llevaban andando de un sitio para otro, así desde el Barco y Piedarahita venían conducidos por los “arreadores” que desde el sitio de origen venían repartiendo animales por los pueblos del Valle Ambles, estos “arreadores” eran hombres que se dedicaban a este menester y eran pagados por los propios tratantes aportando cada uno según el número de animales que había comprado.

miércoles, 15 de febrero de 2012

EL LOBO EN EL VALLE AMBLES

Siguiendo con las historias de lobos en todo el Valle Ambles y de manera muy significativa en Salobral a principio y mediados del siglo pasado era muy frecuente ver por los pueblos de la comarca como  se paseaba a lomos de un burro un lobo que habían capturado y dado muerte en algún pueblo de la sierra.  No solo se capturaba a los lobos adultos sino que también se capturaba alguna cría de lobeznos y que igualmente se les paseaba por los pueblos del Valle donde a los que habían conseguido su captura, eran obsequiados con prebendas por los ganaderos agradeciéndoles el servicio prestado en defensa de sus ganados. Esta política de persecución del lobo fue tan intensa que, llego un tiempo en segunda mitad del siglo pasado que prácticamente hizo desaparecer a este  animal salvaje tan defendido por unos y tan denostado por otros, con la satisfacción de los ganaderos  que prácticamente se olvidaron de los ataques que en años anteriores sufrieron con tanta frecuencia. A partir de ahí, observando que casi no quedaban lobos en nuestra sierra, el gobierno de turno declaró a el lobo  como especie protegida y fue entonces cuando en unos cuantos años se ha multiplicado de tal manera que hoy en la actualidad los ganaderos vuelven a tener problemas con los ataques que reciben en sus rebaños. La situación actual es complicada, por una parte los defensores de los animales claman al cielo en defensa del lobo, mientras los ganaderos no claman menos, ya  que ahora están sufriendo bajas en sus rebaños que ya tenían olvidadas. Todo el mundo tiene derecho a vivir, pero para que vivan unos no deben de pagarlo los otros, los ganaderos no deben de tener nada en contra de los lobos que no sean las pérdidas que les ocasionan; y así debería de ser el Estado el que cargara con las perdida que los lobos ocasionan los ganaderos.

sábado, 11 de febrero de 2012

LOS LOBOS Y SALOBRAL

Bueno, ahora que en toda Castilla León se habla tanto de los estragos que están haciendo los Lobos  con sus diversos ataques a la ganadería extensiva, vienen a mi memoria los recuerdos de mi infancia que siempre estuvo ligada al mundo agrícola y ganadero. En Salobral (mi pueblo) como en la mayoría de los pueblos del Valle Ambles había mucho ganado en especial ovino que durante los días fríos de invierno, se les  trasladaba a Extremadura, para volver en el mes de mayo. A partir del mes de mayo las ovejas procedentes de Extremadura llenaban todo el Valle Ambles con sus enormes “mastines” y por las noches dormían en el campo  y el pastor se quedaba a dormir en un “Chozo” junto a su rebaño de ovejas para vigilar los ataques de los lobos que se producían con harta frecuencia. Estos pastores que tenían mucha experiencia en los ataques de los lobos, ya que en Extremadura los  habían sufrido con mucha frecuencia, contaban muchas historias sobre el tema. Así Ambrosio pastor ya de cierta edad nos contaba a los chavales de la época, que en una zona donde había muchos pastores a el grito de ¡¡Al Lobo, al lobo, al lobo! acudían desde todos los rincones todos los pastores para defender el ganado de aquel que había pronunciado el grito de ¡al lobo!, pero hubo un pastor Casimiro, que así se llamaba, que trato de reírse de los demás y pronunciaba el grito de ¡al lobo, al lobo,  al lobo! en más de una ocasión y cuando acudían los pastores para ayudarle en defensa de su ganado, se burlaba de ellos ya que no había ni ataques ni  lobos. Estas burlas que tanto le hacían reír al mencionado Casimiro, le costaría muy caro ya que cuando de veras llego el lobo, y necesito la ayuda de sus compañeros    cuanto más gritaba ¡¡ al lobo, al lobo, al lobo!! Menos   llegaban sus compañeros escarmentados por tanto como les había engañado Casimiro, y así los lobos le diezmaron su rebaño.

domingo, 5 de febrero de 2012

LA FIESTA DE SALOBRAL




LA FIESTA DE SAN MARTÍN

Después de una larga pausa, volvemos a reanudar nuestras historias de Salobral, la última había sido la del Esquileo que formaba  parte de la trilogía que habíamos descrito como: la matanza, el esquileo, y el día de la Función. Pues nada en eso estamos, el día de la Función, (esta palabra con el tiempo ha ido desapareciendo), ya que en el momento actual ya no se pronuncia, ahora se dice la Fiesta, pero el significado es el mismo. El día once de noviembre se celebra  la Función que venera el Patrón del pueblo, en este caso es San Martin.  Martin fue un asceta, un apóstol, un hombre de oración, muy influyente en toda la espiritualidad medieval. Su faceta principal fue la caridad. El gesto de Amiesn, dar media capa, fue superado, cuando siendo obispo, entrego su túnica entera a un mendigo gesto menos conocido, sus mismos milagros como los de Cristo, fueron milagros de caridad. Paso siempre haciendo el bien. En los años de 1.948-50 la fiesta de San Martin para la juventud del pueblo sigficaba muchas cosas que hoy casi no se pueden comprender nada más que por las personas que por entonces eran unos chiquillos. En primer lugar significaba “Fiesta” ya que casi no había otra en todo el año, y con la fiesta se compraba la ropa para ese día que se estrenaba con mucha  ilusión y que al menos debía de dúrales hasta el año próximo, o hasta que llegaba el “estirón” y se quedaba pequeña, se hacía baile para los jóvenes que esperaban estos días  con verdadera ilusión ya que luego en todo el año no había bailes. La Fiesta duraba tres días en los que el baile se ponía  en la puerta de la Iglesia y después cuando hacía mucho frio le hacían en el Salón del Ayuntamiento. Cada uno de los tres días tenía su significado, el primer día se celebraba la santa Misa y a continuación se recorría todas las calles del pueblo con San Martin en procesión llevado a hombros por los mozos del pueblo y acompañados por todos los vecinos  y por  los músicos y, después por la tarde noche, se hacia el baile que duraba hasta altas horas de la noche, aunque nada que ver con las altas horas que disponen los jóvenes actuales, pero que se disfrutaban de con mucha alegría  ya que como he dicho no se volverían a celebrar hasta el año siguiente.
El segundo día era el más importante para los mozos,  ya que desde por la mañana se recorrían todas las casas del pueblo en donde se tomaban los bollos que con anterioridad había hecho las madres de los mozos en aquellos hornos que había por aquella época, y “que bollos” Perrunillas, mantecados, bollos de soplo, madalenas  y una variedad completa de dulces caseros que siempre se acompañaban con unas copitas de anís coñac, aguardiente y que en muchas  veces terminaban por marear a los “chicarrones” de antes y entre algunos se disputaban cual era el que aguantaba mas “copas” y claro al final terminaban durmiendo el exceso de copas. Luego  se ponía el baile y como digo alguno no podía asistir por el exceso de copas que había tomado corriendo los bollos, pero por la tarde ya se habían recuperado y se encontraban en forma para seguir con la Fiesta, que como el día anterior duraría hasta bien entrada la noche.
Y ya para finalizar el tercer día era el más tranquilo, se hacía baile por la mañana y por la noche pero ya los mozos estaban más tranquilos, el primero y segundo día habían sido tremendos. A los músicos que casi siempre eran los mismos, se les invitaba a comer en las cas a de los mozos del pueblo que les distribuían entre las familias según el numero de mozos que tenia cada familia



sábado, 14 de mayo de 2011

EL ESQUILEO EN SALOBRAL

El dia del “esquileo” era un dia muy especial, era una “fiesta” pues el dia anterior a la fecha elegida para su celebración, se hacían los preparativos para que estuviera todo a punto, empezando por las “viandas” y buen vino tinto, dado que  esto del “esquileo” es un trabajo muy duro ya que desde por la mañana temprano se empezaba y no se terminaba hasta la puesta del sol. Los “esquiladores” formaban una cuadrilla de ocho o  diez  y esquilaban con “tijera” casi todos procedían de Solosancho, pueblo que esta situado a unos diez o doce Km. de Salobral. Como por entonces no había aparecido la “fibra”, la lana se cotizaba a precios muy elevados y de manera especial la lana de “merina” que era la que había en Salobral. El trabajo como digo anteriormente era muy duro para los “esquiladores” que tenían que hacer su trabajo agachados todo el dia, pero no era un trabajo solamente duro para los “esquiladores” si no que también para los pastores y ayudantes que tenían que “legar” las ovejas para facilitar la tarea de los “esquiladores” atándolas  las cuatro patas. Al empezar la tarea por la mañana, se les obsequiaba a los “esquiladores” con  aguardiente y pastas, luego a media mañana se les ponía el desayuno a base de pan y jamón, para luego al medio dia   comer  un “guisado” de carne con patatas, del que participaban los ayudantes y los propietarios de las ovejas. Para este “guisado” el dia anterior se sacrificaba una oveja y con la carne se hacia el “guisado” y así todos los días que durara el “esquileo” que dependía del numero de ovejas que tenia cada ganadero.
            Los “esquiladores” cunado llegaban a Salobral que generalmente era a finales del mes de mayo, ya traían el oficio bien aprendido pues dos o tres meses antes empezaban en Extremadura, dado que allí emopienza antes el calor. Este trabajo  tan duro, siempre ha estado muy bien pagado y así los “esquiladores” en este tiempo sacaban un buen en rendimiento a su trabajo, que después completaban con la siega de cereales que la hacían   a “destajo”  es decir que contrataban por alto la siega  a los grandes terratenientes y no paraban hasta terminar, incluso dormían en los rastrojos hasta el final. ¡Tiempos difíciles! La siega era aun mas dura que el “esquileo” ya que en este, la fiesta, la  hacían los ganaderos y nos faltaba de nada, mientras que la siega todo dependía de los mismo segadores.

miércoles, 4 de mayo de 2011

LA MATANZA

Tres días hay en el año que relumbran mas que el sol: “La matanza” el “Esquileo” y el dia de la “Función”. Este era un dicho muy habitual en los pueblos de toda la zona del Valle de Ambles en los años de 1.940 y hasta 1.980 y en Salobral no podía ser de otra manera, ya que por entonces no había en el pueblo ni una sola familia que no hiciera su “matanza.” Este era un dia muy especial (después hablaremos del”esquileo” y la “función,”) hoy me dedicare a la “matanza” que en sus tiempos fue tan importante para la vida de los pueblos  y que aun sigue siendo, ya que todavía hay en pueblos que se sigue haciendo, aunque bien es verdad que no es como antes que se hacia por verdadera necesidad. La matanza en Salobral duraba al menos tres días, el primer dia se mataban los cerdos, se “socarraban” quemándolos con paja larga de los rastrojos y se limpiaban con agua caliente que se vertía sobre los cerdos y se raspaban con cuchillo para quitarles la suciedad, quedando así las cortezas limpias para los “torreznos” que estaban deliciosos. Después se les colgaba y se les abría por el vientre para sacarles las “tipas” que luego se lavaban en el río (siempre por las mujeres) y luego servirían para hacer la exquisita “longaniza”. El segundo dia se “destazaba” es decir se separaba las diferentes piezas del cerdo, los jamones, los lomos, el tocino, y la carne magra, los huesos, cada cosa por su sitio, ya que del cerdo se aprovecha absolutamente todo,  se “picaba” la carne magra  y se “adobaba” para el dia siguiente hacer los embutidos, ya por la tarde se invitaba a los parientes a merendar, después se preparaban las “morcillas” que como casi todo lo hacían las mujeres que en aquella época fueron tan fundamentales para el “mantenimiento” de la familia. El tercer dia se hacia la prueba de las “chichas” adobadas y se embutía la  famosa “longaniza” y los chorizos. Eran tres días de fiesta y de trabajo continuado especialmente para las mujeres, verdaderas “heroínas” ya que gracias a ellas todo salía siempre bien, hacían la comida, las morcillas, el embutido, el adobo y dirigían todo el proceso de la “matanza” sabiendo que el éxito de la “matanza” dependía directamente de ellas y la alimentación de la familia para todo el año.
            Había en casas que se hacían dos “matanzas” en el mismo año, una a principio de Noviembre (de ahí el dicho, a cada cerdo le llega su San Martin)  y otra en Diciembre, para cubrir las necesidades de toda la familia se mataba hasta curto cerdos, dos en cada “matanza” en aquella época era la base de alimentación para toda la familia durante todo el año.

martes, 19 de abril de 2011

TIEMPOS PASADOS EN SALOBRAL


         La vida en aquella época era muy dura para todos y de manera especial para las mujeres, que hacían unos trabajos verdaderamente  muy duros, ya que no solo se ocupaban del trabajo de la casa y de coser los  “desaguisados” de la ropa de toda la familia, sino que además de todo esto, tenían que lavar la ropa, siendo este trabajo el mas duro de todos, ya que lo hacían en el río Adaja, que esta situado al menos a un Km. de Salobral, hasta allí se desplazaban andando y con un intenso frío, llevando consigo el cesto de la ropa sucia, mas el “Lavadero” y la “Tajilla” en la que apoyaban las rodillas para lavar la ropa. Los días más adecuados eran los lunes, también servía este trabajo como punto de encuentro entre las “Mozas” y “Mozos” del pueblo. También era costumbre ya en primavera el acudir a las fuentes y regatos de los ríos a coger “Boruja” con la que se hacían grades ensalada la que se invitaba a los vecinos y a toda la  Familia.  Todo tenia provecho, también se cojian los”Cardillos” que se aplicaban al “cocido” después de haberlos limpiado y quitado los bordes dejando solo el nervio central que daban un sabor muy especial a los “garbanzos.” Otra planta con la cual también se hacían ensaladas era “Las Acederas” que se criaban en los “barbechos”y que tenían un gusto muy especial al ser un poco “ácidas” pero que cocinadas por aquellas mujeres “maravillosas” el resultado era una ensalada muy exquisita que hacia las delicias de toda la familia, Otra ensalada era la que hacia con "Berros" que al igual que la "Boruja" se criaban en las fuentes y regatos que en aquella época era muy frecuentes encontrar en el campo.

viernes, 8 de abril de 2011

COMO SE HACIA EL PAN

La elaboración del pan nuestro de cada dia, era un trabajo muy duro y siempre le realizaban las mujeres, que cada ocho  o diez días hacían una “hornada” con la cual se alimentaba toda la familia. Lo primero era moler el trigo que se llevaba el molinero,  y al dia siguiente traía el trigo molido en harina pero sin “cerner” había que pasarlo por los “ceazos” y una vez que las mujeres lo había pasa do por los “ceazos” le seguía el “ammasado” con agua sal y la levadura. Después esta masa se dejaba reposar y se le cubría con una lona, luego se hacían las “medianas” que pasarían al horno durante un tiempo hasta que se ponían doraditas con un color que todavía recuerdo con admiración y que sabían a “gloria”. Para todo esto era imprescindible que anteriormente se hubiera calentado el “horno” que también lo hacían las mujeres y que se hacia con paja trillada de centeno, este era el trabajo mas duro ya que consistía en ir tirando puñados de paja al fuego sin  dejar que este se apagara para que la llama fuera calentando el horno hasta que quedara a punto para cocer el pan. También se aprovecha el calor de “horno” para hacer unos dulces que eran una delicia para el paladar les llamaban “Perrunillas”, y bollos de “Soplo” “Magdalenas” y “Mantecados” y no se cuantos cosas mas. ¡Oh las madres de aquella época! ¡Cuantas cosas sabían hacer! Y siempre sin levantar la voz y con una dedicación y cariño hacia sus hijos y a toda la familia dignos de admiración. ¡¡Que tiempos aquellos!!

sábado, 2 de abril de 2011

ACARREAR Y LA ERA

         Los veranos en Salobral como en la mayoría de los pueblos del Valle Ambles en la época antigua eran tremendos. Como es sabido todos vivíamos de la agricultura  y después de la siega y recogida de los cereales aun quedaba la segunda parte, que era la de  acarrear desde el campo hasta las “eras” los cereales, que con las “carretas” tiradas con vacas, cargábamos los “haces” de mies y lo trasladábamos hasta las “eras” donde se “hacinaban” hasta el momento que se extendía la “parva” para “trillar” este era un  trabajo muy duro, ya que había que hacerlo  cundo mas calor hacia, es decir desde la once de la mañana hasta las seis de la tarde. Cuando se terminaba de trillar la “Parva” había que recoger las mies triturada y hacer un montón  en forma de pirámide, esto se hacia con la”cañiza” y enseguida extender la “Parva” para trillar al día siguiente. Después cuando ya se terminaba de trillar todos los cereales y también las leguminosas, la era aparecía llena de montones en forma de pirámide para evitar que si había una tormenta, la mies no se mojara. Luego llegaba la hora de “limpiar” para lo cual hacia falta que hiciera “aire” sin el cual no se podía hacer la “limpia” que consistía en tirar la mies trillada hacia el viento y este se llevaba la paja a un lado y el grano por otro, después se pasaba en grano por una “criba” para quitar las “Granzas” y quedar el grano limpio “de polvo y paja” y aun quedaba  llevar el grano hasta el granero, que lo mediamos con la “media fanega” y llenábamos los "costales" para trasladarlo a casa y subirlo al ”sobrao” que siempre estaba en lo mas alto de las casa y había que subir por unas escaleras siempre “empinadas” por otra parte quedaba llevar la paja al “Pajar”
          A todo esto no había días de descanso, pues en todo el verano solo había tres o cuatro días de “fiesta” en Junio el día de S. Pedro, en Julio el día de Santiago y en Agosto el día de la Virgen de Agosto. Tiempos duros de verdad.

lunes, 28 de marzo de 2011

RECOGIDA DE CERALES

Los veranos de la época eran  agotadores, ya se empezaba a hacer faenas fuertes desde la primavera, lo primero que se hacia era “escardar” para ello se contaba con las “escardadoras” que se contrataban y que generalmente eran de los pueblos limítrofes casi siempre de Gemuño, y con ellas toda la familia que desde por la mañana hasta que se ponía el sol, pasaban todo el dia quitando las malas hierbas que se criaban entre los cereales en especial el trigo y la cebada. Después le seguía la recogida de las algarrobas, esto sucedía a mediados de Junio, también se contaba con las “algarroberas” que casi siempre eran las mismas que las “escardadoras” y por supuesto a este trabajo se unía toda la familia desde el más “grande” al más pequeño.
         Seguidamente le tocaba segar a la cebada, esto ya era a primeros de Julio, después era el centeno que se empezaba por la Virgen del Carmen para después segar el trigo que era el último de los cereales y que terminaba a finales de agosto, también para esto se contrataban los segadores” que generalmente eran de Toledo e incluso de Galicia y muchos que contrataban a “destajo” a los que llamábamos los “estajeros” estos eran de Solosancho pueblo limítrofe con Salobral y que solían contratar todos los créales de las dos Casas Grandes y tenían la mayoría de la tierra de labor del municipio. También se sembraban garbanzos, estos eran los últimos en recolectarse.
         Verdaderamente visto desde hoy, eran unos trabajos agotadores que parece que no se han hecho nunca, pero todavía somos muchos los que les recordamos y con cierta nostalgia, pues a pesar de lo duros que eran, la gente vivía  muy contenta y feliz y en el medio de estos duros trabajos se podía escuchar a la salida del sol,  cunado el silencio se deja escuchar, como cantaban las cuadrillas de segadores con coplas de la época alegrando la mañana a los trabajadores del pueblo.


lunes, 21 de marzo de 2011

HISTORIAS DE SALOBRAL: VIDA Y COSTUMBRE DE SALOBRAL

HISTORIAS DE SALOBRAL: VIDA Y COSTUMBRE DE SALOBRAL: "La propiedad del terreno de Salobral en su mayoría pertenecía a la familia “Salvados” (D.Guistavo Álvarez y D.ª Herminia Salvadlos) después ..."

VIDA Y COSTUMBRE DE SALOBRAL

La propiedad del terreno de Salobral en su mayoría pertenecía a la familia “Salvados” (D.Guistavo Álvarez y D.ª Herminia Salvadlos) después esta familia se dividió y   sus herederos son los dueños de dos casas “solairgas” que aun existen y que están mas divididas en la actualidad al haberse divido mas los herederos de estas familias. Estas dos familias al poseer la propiedad de la tierra disponían de una gran “labranza” que cultivaban con bueyes,  y cada una tenia un “mayoral” y varios criados que durante el verano eran ayudados por los llamados “Agosteros” tenían “pastores” y algunos “zagales” y “trillique” en realidad era el único sitio donde se encontraba atrajo. En estas casas de Labranza a los criados se les daba todos los meses la”tanda” que consistía en una fanega a de trigo, garbanzos y tocino. La comida consistía en tres cocidos al día, uno para desayunar, otro para comer y el ultimo para cenar, siendo el mejor el primero, por haber estado cociendo durante toda la noche a fuego lento, la lumbre se hacia de paja, siendo la mejor para para este fin la de Algarrobas. Algunos vecinos del pueblo (colonos) labraban en renta, las fincas de estas casas, hoy en su mayoría han pasado a ser de su propiedad. Por Navidad era costumbre que los colonos regalaran a los dueños de las casa un “Capón.” En las casa de los colonos se guardaba el grano en el “Sobrao” la “lumbre” era de paja y en algún momento se encendía con”Pieornos” que se Traían de la Par amera, acarreadas con  los carros tirados por bueyes y vacas en los meses de descanso, es decir después de terminada las faenas del verano.